miércoles, 9 de junio de 2010

UNA FORMA DE ENSEÑANZA DE LA HISTORIA UNIVERSAL A PARTIR DE LA CONTRADICCION: LA CIVILIZACION DE MESOPOTAMIA

Alberto Rivera
(betorh58@hotmail.com)


“En síntesis, para el conocimiento es clave la síntesis; para la síntesis es clave sacar la ley; para sacar la ley es clave capturar la contradicción principal; para capturar la contradicción principal es clave detectar cual es la contante históricamente. Y apara esto último es clave tener una mente con sentido de proporción, que sepa balancear, discriminar, comparar, relacionar, jerarquizar, clasificar, descartar, triangular, enfocar en perspectiva, formular hipótesis, inducir, deducir, etc.”
A sugerencia de jóvenes estudiantes que se preparan para la universidad, surgió la necesidad de esbozar una forma de comprender las grandes civilizaciones de la humanidad, desde una perspectiva que permita entender el proceso de la historia y no sólo memorizar nombres. Cuando se analiza la Historia Universal debe tenerse en cuenta un análisis y estudio de la historia como proceso; encontrando que en ella se desarrollan y desenvuelven ondas, ciclos, de dilatación y contracción (Vórtice No 14: pág. 13), como forma de expresión de la ley universal, la contradicción. Para graficar de mejor manera este enunciado cogeremos un ejemplo de la Historia Universal.

(Revista Vórtice, No 11, 2008: 5)



Mesopotamia, quiere decir (entre dos ríos) y es que los ríos Éufrates (Buranum en sumerio) y Tigris (Idiglat en sumerio) bañan el gran valle donde se desarrolló su civilización, uno de los centros originarios de la humanidad; allí donde hoy, el pueblo de Irak, país como se llama actualmente, despliega una heroica lucha de resistencia contra el invasor norteamericano que pretende apoderarse de su riqueza petrolera.

Tres zonas se dibujan en Mesopotamia, una norte denominada, Alta Mesopotamia (donde se ubican ciudades como Assur, Nínive, Kalakh y Dur – Sharrukin), una zona en el centro, Acad, donde se ubicaron las ciudades de Babilonia, Kish, Sippar, Dur – Kurigalzu y Agadé; y finalmente una zona sur, Sumer, donde se levantaron Eridú, Ur, Uruk, Lagash y Nippur.

Hacia el milenio IV, surgieron luego de la revolución neolítica, urbes o ciudades, como Eridú (primer asentamiento), Uruk (la Erech bíblica) al sur, donde a partir del control ideológico por medio de la religión, se construyeron ricos templos (Zigurats) que no sólo sirvieron para adoración, sino principalmente para acumulación de excedentes productivos y el sustento de una rica clase sacerdotal, que dirigió el estado y la producción.

La necesidad de una óptima administración de los ingentes recursos que almacenaban los templos, llevó a la invención de una forma de escritura, la cuneiforme. Estos revolucionarios logros culturales, fueron desarrollados por un pueblo los sumerios (inventores de la escritura cuneiforme, arado y rueda). Pueblo inmigrante, los sumerios, conformaron las denominadas ciudades – estado (Adab, Eridú, Isin, Kis, Lagash, Larsa, Nippur y Ur.), caracterizadas por sus leyes y autonomía política. Denominada también como Sumer, destacó en arte, arquitectura y tecnología agrícola, llevando su necesidad económica y social de contabilizar el excedente productivo, acumulado por la clase dominante, no sólo al empleo de un sistema de cuantificación y contabilidad (la numeración y posteriormente la escritura cuneiforme), sino también a la creación de un calendario agrícola para un mejor control del tiempo de siembra y cosecha en los campos. Carlos Marx, acertadamente decía “el modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general”.

Esta acertada afirmación nos permite entender que toda gran civilización o todo análisis social pasa por estudiar previamente las condiciones materiales, reales y concretas de un pueblo; la forma cómo resolvieron el problema de producción (satisfacer sus necesidad básicas y que formas emplearon), cómo se interrelacionaron los hombres al momento de producir. Sólo realizando previamente este análisis, podemos comprender las realizaciones ideales o culturales creadas por las grandes civilizaciones, por ejemplo, la necesidad concreta de contabilizar el excedente productivo en las ciudades estado del Sumer, llevó a crear la numeración, la necesidad de manejar los tiempos de siembra y cosecha, los tiempos de lluvias y sequias llevó a los hombres a crear, el calendario.

Durante esta primera etapa del proceso histórico de Mesopotamia caracterizada por su dispersión en múltiples unidades política (ciudades – estado); se gestó la necesidad de unión, de la misma forma como la materia dispersa tiende a la centralización y unificación. Etana rey de Kis (2800 a.n.e) “el hombre que estabilizó todas las tierras” ensayaría los primeros intentos de unificación, Meskiaggasher, extendió la región desde el Mediterráneo hasta los montes Zagros, y otros gobernantes, Enmerkar y Lugalbanda, serian los protagonistas de un ciclo de cuentos épicos que constituyen la prueba más importante de estos primeros intentos de unidad.

Hacia el 27000 a.n.e, las contradicciones entre las clases dominantes que dirigen las ciudades estado en Sumer, provocaron múltiples enfrentamientos en su afán de hegemonizar la zona, Enmebaragesi (c. 2700 a.n.e), gobernante de Sumer, se enfrentó al reino de Elam. Gilgamesh desde la ciudad de Uruk logró una posición política destacada bajo su liderazgo en toda el área (c. 2700-2650 a.C.), sus hazañas se encuentran en el célebre Poema de Gilgamesh.

Hacia mediados del milenio III, Sumer se encontraba en un claro declive. Las ciudades-estado sumerias iniciaron constantes luchas internas, agotando sus recursos militares, el poder sumerio había decaído a tal extremo que ya no pudo defenderse contra invasiones extranjeras.

De esta manera, fueron configurándose las condiciones internas para una gran síntesis o contracción, cuando un grupo cultural, los acadios, bajo una correcta dirección en la figura de su líder Sargón de Acad, unificó sumerios y acadios en un solo imperio, el primer gran imperio de la humanidad. El rey Sargón I el Grande (que reinó hacia 2335-2279 a.C.) conquistó toda la zona y fundó una nueva capital en Agadé (Acad), al norte de Sumer, y se convirtió en la ciudad más rica y poderosa del mundo. A esta primera etapa en el proceso histórico de Mesopotamia se conoce como Periodo Sumerio – Acadio.

Si embargo este periodo caracterizado por la unidad, no fue eterno, recuérdese que la historia es dinámica, nada permanece estático sino esta en constante cambio; nuevas contradicciones internas irresueltas generarían una nueva dispersión que tuvo sus puntos más álgidos cuando pueblos como los Guti y los Amorreos, invadieron la zona, inaugurando una nueva etapa de dispersión y dilatación en la civilización de Mesopotamia.

La necesidad de un nuevo centro unificador y de dirección generaron las condiciones para que emergiera de la dinastía amorrea instaurada en una ciudad - estado llamada Babilonia, un monarca que se convirtió en uno de los más importantes de este nuevo periodo, nos referimos al rey Hamurabi, célebre por su famoso Código, conocido también como “Ley del Talión” (Ojo por Ojo). Este nuevo periodo de contracción y unificación ha sido denominado, Primer Imperio Babilónico (hacia el 1760 a.C.).

Un aspecto sustancial fue que Hamurabi sabedor que no sólo con la conquista militar se logra la unidad incidió en mecanismos de control ideológico (la legislación) como elemento aglutinante. El código de Hamurabi, nuevo conjunto de dispositivos legales, tendría un objetivo principal, la defensa de la propiedad privada de la clase dominante en Babilonia, legitimándola con el culto al dios Marduck. En sus amplios dominios estableció como idioma oficial la lengua acadia y como religión nacional el culto a Marduck. Esta unificación a su vez generó contradicciones con los pueblos dominados por Babilonia, trayendo consigo los primeros levantamientos de ciudades - estado contra Babilonia (Ur, Uruk, Larsa, Eshunna).

De esta forma Babilonia se convirtió en el centro no sólo aglutinante sino dominante en toda el área de Mesopotamia, pasando a ser hegemónica en la región y a dominar amplias tierras agrícolas, numerosos canales de irrigación, y una numerosa mano de obra; el fluido comercio convirtió a Babilonia en el más importante centro comercial del Medio Oriente, esto se refleja concretamente por sus ricas construcciones (templos y palacios).

Este periodo de unificación o contracción expresó constantes contradicciones internas que poco a poco debilitaron el poder militar de Babilonia trayendo como consecuencia, un periodo de dispersión, cuando pueblos denominados, casitas, invadieron el territorio y finalmente hacia 1595 a.n.e un ejército de los llamados “pueblos del mar”, los hititas, invadieron el sur de Mesopotamia llegando hasta la misma Babilonia, inaugurando un reino de caos dispersión y desorden en toda el área.

El fin de la hegemonía Babilónica y la invasión de los pueblos indoeuropeos, trajo como consecuencia, la irrupción de un nuevo pueblo que dominó toda Mesopotamia, convirtiéndose en un gran imperio militarista y expansionista, surge así el Imperio Asirio (1200 – 609 a.n.e), los asirios habían vivido en la zona norte de Mesopotamia, por mucho tiempo aislados, la conquista e influencia de acadios e indoeuropeos provocó en los asirios un gran salto en su desarrollo cultural, y económico.

El denominado Imperio Asirio, basó su economía en el comercio, controlado por grandes familias de Assur y otras ciudades; también destacó en agricultura, con especies como el cereal y la palma datilera; en ganadería con los vacunos y los caballos y finalmente tuvo en la guerra otro medio de acumular riqueza. Su amplio aparato estatal (guerreros y burócratas) fue solventado gracias a múltiples impuestos, tributos, botines de guerra y regalos, exigidos a los territorios conquistados en sus continuas campañas militares. En el plano ideológico, la religión jugó un papel importante, haciendo que un dios tribal, Assur, se convierta en única divinidad protectora de la monarquía y el estado, justificando y racionalizando toda acción del estado en política y especialmente en la guerra.

Entre los más representativos gobernantes destacó el rey Asurubalit, quien liberó Asiria del dominio Mitani (indoeuropeos), para luego Adad Ninari III (911 – 890) reorganizar el estado e iniciar una política expansionista imperialista por todo el medio oriente; bajo férrea dirección del rey Tiglaspileser III (745 – 727), Asiria se convirtió en una máquina militar con un alto grado de perfeccionismo, llegando incluso a dotar de todo el ejército de armas de hierro. De esta forma bajo acertada dirección centralizada se generó uno de los ejércitos más poderosos del mundo antiguo.

Finalmente un último gran gobernante Asirio fue Asurbanipal ó Sardanápalo (669 – 627 a.n.e), el cual fomentó las artes y letras, llegando incluso a formar una gran Biblioteca donde reunió los documentos más importantes de las civilizaciones Sumerio – Acadia Babilónica y Asiria.

Las pugnas entre grupos de poder en Assur, tuvieron el apoyo de pueblos conquistados y fronterizos como babilonios, arameos y elamitas. Todas estas contradicciones internas y externas, generaron continuas guerras, que exigieron enormes esfuerzos del aparato militar asirio, lo cual agotó sus recursos, produciendo el decaimiento del poder imperial. La decadencia asiria fue aprovechada por el rey de Babilonia Nabopolazar quien en asociación con el rey medo Ciaxares conformaría una alianza militar que derrotó definitivamente al ejército asirio, cayendo la capital Nínive en el año 612 a.n.e

Así se conformó un nuevo periodo en la historia de Mesopotamia conocido como Segundo Imperio Babilónico (612 – 539 a.n.e). Este último momento en el proceso histórico de Mesopotamia tiene en Nabucodonosor II el grande (605 – 562 a.n.e) ha uno de su más importantes monarcas no sólo por el embellecimiento y esplendor de la capital Babilonia, sino por que extendió su dominio hasta Siria, derrotando al Imperio Egipcio en Karkemich (Siria), y la costa del Mediterráneo conquistando a judíos, destruyendo Jerusalén, y llevándolos en cautiverio.

Derrotada Asiria y bajo la correcta dirección y liderazgo de Nabucodonosor II, Babilonia nuevamente floreció y como imperio extendió su control sobre la mayor parte de Mesopotamia. Sin embargo la muerte de Nabucodonosor II, generó que Babilonia ingrese a una constante lucha por el poder entre los miembros de la elite dominante, Nabónides (556-539 a.C.), uno de los gobernadores de Nabucodonosor II se convirtió finalmente en rey de Babilonia y asignó el gobierno de Babilonia a su hijo Baltasar quienes no tuvieron capacidad de dirección. En 539 a.n.e finalmente los babilonios serán derrotados por el rey persa Ciro II el Grande, quien conquistó y dominó Mesopotamia hasta el siglo IV, para luego finalmente caer en poder del ejército de Alejandro Magno.

Finalmente, debemos mencionar que el estudio del proceso histórico de Mesopotamia, a través de la ley de la contradicción, permite visualizar como se presentan ciclos de dispersión y contracción, haciendo posible una mayor comprensión de su desarrollo histórico.

sábado, 5 de junio de 2010

Comisión Bagua responsabilizó en su informe final a Mercedes Aráoz, Mercedes Cabanillas y Yehude Simon



Jueves 03 de junio de 2010 - 07:16 am
El congresista Guido Lombardi explicó que Cabanillas, ex ministra del Interior, erró en el operativo policial que desató el ‘Baguazo’ y que Simon, ex primer ministro, no promovió una concertación




El legislador Guido Lombardi (UN), presidente de la comisión que investigó los luctuosos sucesos ocurridos en Bagua el 5 de junio del 2009 y que dejaron 34 personas fallecidas, halló responsabilidad política en las ex ministras del Interior y Comercio Exterior, Mercedes Cabanillas y Mercedes Aráoz, respectivamente, así como en el ex primer ministro Yehude Simon.
En el informe final que Lombardi presentará para la aprobación de los otros seis parlamentarios que integraron este grupo de trabajo, se detalla que Mercedes Aráoz no explicó correctamente al Consejo de Ministros los alcances de los decretos considerados lesivos por las comunidades amazónicas, para no poner en riesgo el Tratado de Libre Comercio firmado con Estados Unidos.
En el caso de Mercedes Cabanillas, la responsabilidad recae sobre ella por no haber podido comandar acertadamente el operativo policial y en Yehude Simon debido a que en su condición de jefe del Gabinete ministerial no promovió una concertación previa que evite la posterior matanza.
LOMBARDI: “FUE BOCHORNOSO E INEXPLICABLE”


A juicio de Guido Lombardi, la actitud de Simon es hasta ahora inexplicable, puesto que acusa a Mercedes Aráoz del ‘Baguazo’ pero en su momento no le pidió su renuncia ni dimitió él en su cargo al no producirse esta”.


Asimismo, calificó como “bochornoso” que la ex titular del Interior, Mercedes Cabanillas, “pretenda hacer creer que no tenia comando, cuando fue ella quien colocó al mando, 48 horas antes, al general PNP Elías Muguruza, ex jefe de la Diroes, y a quien le dio la orden directa de actuar con toda energía y rapidez”.
“Me parece de espanto que se haya condecorado después de este operativo a quienes lo ejecutaron. Creo que por vergüenza y pudor, la ex ministra y los generales reconocidos deberían devolver esas condecoraciones”, precisó Lombardi en el programa de TV “Prensa Libre”.
Lombardi señaló además que se ha sugerido a la Comisión de Acusaciones Constitucionales que evalúe la conveniencia o no de investigar a los tres ministros en cuestión e indicó que dentro de este grupo de trabajo ya existe una demanda en contra del actual ministro del Interior, Octavio Salazar, por negar información valiosa a quienes la requirieron en su momento.

    sábado, 23 de enero de 2010

    La pagina de Daniel Loayza Herrera: LO PSÍQUICO: EL NUEVO ESPACIO DE LA DOMINACIÓN

    viernes, 1 de enero de 2010

    EL MOVIMIENTO CLASISTA DE CHICLAYO (1920 – 1932) : A PROPÓSITO DEL PROBLEMA DE LA CRIMINALIZACION DE LA PROTESTA POPULAR

    “….el movimiento popular esta saliendo del repliegue político general. Al salir se encuentra con una burguesía extremadamente reaccionarizada que no permite ni siquiera la viabilidad de su democracia burguesa, sino ejerce dictadura de clase abierta con el recurso de declarar cualquier asomo de protesta popular con el epíteto de terrorismo y justificar así la represión sanguinaria a los que somete al pueblo en su conjunto. Debemos bregar con mayor decisión por la democratización de esta sociedad peruana, por la defensa de los derechos fundamentales de las personas y para ello necesitamos entrar a la guarida y usando sus micrófonos gritarles y enrostrarles las miserias materiales y morales en las que tiene sumidos al pueblo” (Vórtice, No3, 2006, pp.3)





    A fines de la última década del siglo XX, el movimiento popular en el Perú, inició la superación del repliegue político general en que se encontraba, ello se concretiza en las acciones y luchas que desarrolla el pueblo, y que hasta la actualidad (2009) demanda la forja de una dirección que brinde orientación y perspectiva al movimiento popular.



    Esta dirección es imperativa construir, fundamental para otorgar cohesión y sentido a las luchas del pueblo; sin dirección, las movilizaciones y luchas, son movimientos espasmódicos rápidamente reprimidos y desarticulados por las clases dominantes. Por ello una dirección nunca debe improvisarse, necesita tiempo para consolidarse y se forja siempre en lucha de clases, al interior del movimiento popular.



    Partiendo de esta premisa, fue la lucha de clases, en las primeras décadas del siglo XX, donde se gestó las condiciones concretas para que José Carlos Mariátegui forme el partido del proletariado, dotando de orientación marxista leninista al movimiento popular, con el objetivo de dirigir y conducir las masas hacia la toma del poder.



    La creación del Partido Comunista del Perú (PCP), y la conformación de una dirección, bajo los lineamientos de Mariátegui, hicieron posible que el proletariado se reconociera no sólo como clase social diferente a la explotadora, sino también como la llamada a realizar la transformación social, es decir se elevó de una clase en si hacia una clase para si.



    La segunda década del siglo XX, marcó el auge del movimiento popular, obreros, campesinos y sectores medios urbanos y regionales, hicieron frente en un primer momento a la “Patria Nueva”, conformada por la burguesía financiera aliada del imperialismo y luego al denominado “Tercer Militarismo”, que representaba la restauración en el poder del sector terrateniente comercial aliado del imperialismo.



    Hacia fines de 1929, los obreros de Chiclayo desplegando nuevas formas de lucha y organización, conformaron luego de varios intentos, la Primera Unión Sindical de Trabajadores de Lambayeque (USTL), en su intento por articular de forma centralizada los diversos sindicatos conformados en Lambayeque.



    La creación de sindicatos en haciendas fue vista como foco de organización y canal de reclamo frente a los hacendados; por ello, utilizando la fuerza policial y autoridades asequibles a su poder político, los hacendados, lograban ubicar, detectar y erradicar a los supuestos “instigadores de malas ideas” ó “personajes dañinos a la tranquilidad del pueblo”. Llegando al extremo, de expulsar a los implicados fuera del departamento e “indisponerlos”, para que no sean recibidos en ninguna hacienda. Esta forma represiva, es constante en el accionar del estado a lo largo de nuestro proceso histórico; aun más acentuada cuando se pretende acallar los planteamientos e ideales de liberación del pueblo peruano. ¿Acaso no es ese el objetivo actual del estado peruano cuando criminaliza la protesta popular?



    Sin embargo, la organización obrera en haciendas como Cayaltí, Pucalá, Pátapo, etc. demostraba la necesidad de organización de los obreros en Chiclayo, quienes empezaron a tomar conciencia de su papel al interior del proceso histórico peruano. En una entrevista el dirigente obrero Arbulú Miranda recordando ese momento mencionó “…Lucio Benavente, fogoso polemista, militante sindical de marítimos y portuarios, y José Azalde de tripulantes, explicaron que aquí en el departamento de Lambayeque debería empezar una movilización de trabajadores para organizarse sindicalmente. Traían la palabra de José Carlos Mariátegui. Se leyó en la conferencia el comunicado este, entonces la masa allí presente ovacionó tremendamente a estos dos delegados y la contestación fue esta ¡Vamos a organizar la Unión Sindical¡ ¡Vamos a organizar los sindicatos¡



    Fue en este contexto que se emitió el decreto del 28 de mayo (D.S.7166) , que prohibía y declaraba toda huelga ilegal, produciendo la suspensión de garantías constitucionales en donde se desarrollase; en ese momento se producían también huelgas y movimientos en Cuzco, Arequipa, Mollendo y Talara.



    Esta política de corte represivo desencadenó el rechazo popular; en Lima se produjo una movilización de la FEP (Federación de Estudiantes del Perú) en conjunto con los obreros, el 3 de junio de 1931. En su afán de hacer frente a la movilización popular, el gobierno militar denunció “un complot revolucionario”, con el objetivo de legitimar, una ley marcial, por la cual las fuerzas armadas….durante la vigencia del estado de sitio podrán hacer uso de sus armas para reprimir cualquier manifestación pública....”.



    En Chiclayo, el desconocimiento de un acuerdo firmado entre el sindicato de la hacienda Pátapo y sus propietarios, devino en la arbitraria detención de los representantes del sindicato de Pátapo, contando con la complicidad de la policía y del prefecto de Chiclayo.



    En rechazo a esta política represiva se produjo una movilización departamental, el 12 de Junio de 1931, que demandó la puesta en libertad de los detenidos y movilizó 20 bases sindicales y gremios; cumpliendo destacado papel los gremios de choferes y trabajadores del mercado central de Chiclayo, participaron también los cañeros de Pátapo, Tumán y Pomalca quienes se movilizaron en el tren recorriendo las haciendas.



    Ante el desplazamiento de los huelguistas hacia la ciudad de Chiclayo, el prefecto Hernán R. Delgado movilizó a miembros del ejército para detenerlos y obligar a los trabajadores a regresar a sus haciendas; ante la negativa de los obreros y su férrea resistencia, los miembros del ejército ametrallaron a los obreros obligándolos a dispersarse dejando algunos cadáveres (15 obreros aproximadamente).



    En su informe el mayor Manuel Castillo, jefe del batallón de seguridad del norte describió “...tome las disposiciones tácticas para impedir el ingreso de las masas que venían de las referidas haciendas, las que una vez en los alrededores de esta ciudad en número más o menos de 1200 hombres con machetes, calabozos, hoces, etc. y ostentando banderas rojas con inscripciones comunistas trataron de hacer su campamento entre las líneas del ferrocarril a Pomalca y el camino carretero a las haciendas”(Gómez Cumpa –Bazán Inés 1989:189)



    La respuesta represiva del estado, no sólo consistió en la detención de los dirigentes sino también en la clausura del principal vocero de los obreros (El Trabajador) como lo dejó en evidencia una carta enviada por la administración de la hacienda Cayaltí en la cual “se comunicó que el gobierno va a eliminar a todos los cabecillas y que se ha clausurado el periódico…” (Huertas V.1974:189).



    A MANERA DE CONCLUSION



    El movimiento sindical clasista en Chiclayo durante las primeras décadas del siglo XX, logró articular amplios sectores sociales, dotando de dirección clasista a las luchas de los obreros de las haciendas de Chiclayo (Cayaltí, Tumán, Pátapo, etc.).



    Fue en la segunda década del siglo XX que al interior del movimiento popular a nivel nacional, surgió la necesidad de la constitución de una dirección marxista leninista que se despliegue en nuevas formas y responda a los problemas candentes del movimiento popular.



    La caída del régimen de Leguía y el retorno de la facción oligárquica (civilista) al poder, de manera abierta y expresa en el denominado 3er. Militarismo, significó la instauración de una política represiva; única vía por la cual optaba la facción oligárquica contra el desbordante movimiento popular. En la actualidad una política represiva similar es aplicada por la facción de la burguesía compradora a quien defiende y representa el presidente Alan García.



    El clima de confrontación política y descontento social en Chiclayo tuvo su punto más alto durante las jornadas del 12 de Junio de 1931, cuando la gendarmería y el ejército iniciaron un proceso de represión generalizada que buscó desarticular y dispersar al movimiento sindical clasista en Chiclayo.



    La conformación del Partido del proletariado (1928) gestado al interior del movimiento popular para dirigirlo y proporcionarle dirección marxista leninista marcó el punto más alto de organización al que llegó el movimiento popular. Sin embargo, el proletariado y su flamante partido recién iniciaban el largo camino hacia su objetivo final. La prematura muerte de Mariátegui contribuyó a acrecentar los problemas de dirección, que asociado ha una incorrecta aplicación de la línea política, fueron el aspecto principal en la derrota no sólo del movimiento sindical clasista en Chiclayo, sino del movimiento popular en su conjunto.



    Finalmente debemos mencionar que al interior del movimiento popular la forja de una dirección, que recogiera el legado de Mariátegui y bajo la premisa “una dirección siempre necesita tiempo para cuajar y jamás se improvisa”, buscaría reconstituir la dirección proletaria en el Partido y dotarla nuevamente de una correcta línea política. Esta nueva reconstitución del Partido de Mariátegui tendría que esperar la década de los 60 para el surgimiento de una nueva dirección que en las últimas décadas del siglo pasado inició un gran proceso social que abrió brecha en la historia de nuestro país….…pero eso es materia de una historia aún por escribir.



    BIBLIOGRAFIA






     

    Castillo O. (1979) Chiclayo: 50 Años en la Historia de la Lucha Obrera. En Marka No 134. Año V.



    Gómez C. – Bazán I. (1989) Capitalismo y Formación Regional. Chiclayo entre los siglos XIX y XX. Instituto de Investigación y Capacitación



    Huertas V. (1974) Capital Burocrático y Lucha de Clases en el sector Agrario (Lambayeque, Perú, 1920 –1950). Seminario de Historia Rural Andina.



    Mariátegui J. (1973) Ideología y Política. Biblioteca Peruana. Peisa

    Fuentes Hemerográficas





    Revista MARKA, Año VI. 1980,27 de Noviembre.



    Revista MARKA, Año V. 1979, 29 de Noviembre.




    IMPORTANCIA DE LA HISTORIA CIENCIA: A PROPÓSITO DE LA NEUTRALIDAD EN LA HISTORIA

    “La neutralidad en la ciencias histórico sociales en una sociedad signada por la lucha necesaria de intereses es una ficción” (Morote E. 1983:9)




    I. Introducción



    A pesar de la derrota en el plano teórico de la moda posmoderna,evidenciado en la práctica social - inaplicabilidad de sus “teorías”- y en la irracionalidad de sus planteamientos (al cuestionar el grado de ciencia de la historia).

    Aún es común escuchar a los difusores de los planteamientos posmodernos y neopositivistas “hacer historia carente de ideología”, sin embargo estas posiciones ocultan un trasfondo ideológico, pretenden enmascarar con “novísimos” conceptos, el aparato conceptual empleado en las ciencias sociales y que a sido forjado a la largo del proceso histórico.

    Estos “novísimos” planteamientos refieren que la historia en las últimas décadas se ha enriquecido con la inserción de nuevos temas antes no tratadas, debido a que el quehacer histórico por aquellos años respondió a una ideología y por tanto carecía de objetividad, al reducir todo al conflicto y las luchas sociales, es decir ver solamente los enfrentamientos, las contradicciones.

    Frente a estas posturas relativistas y aparentemente “neutras”, el presente ensayo busca demostrar que los denominados “neutrales” en la historia, responden a intereses ocultos aún más peligrosos para la historia ciencia y la sociedad. Dado que estos personajes ocultan su apuesta por el orden existente y se han convertido en los defensores de un orden económico social excluyente para las grandes mayorías.

    El presente ensayo reflexiona acerca de la importancia de la historia concebida como ciencia y pone al descubierto que la pretendida neutralidad de los “novísimos” planteamientos obedecen a una ideología que busca legitimar el orden económico capitalista que se pretende único.

    II. Importancia de la Historia como Ciencia

    La historia, como lo definió el historiador español Pierre Vilar, no sólo se constituye en el estudio del pasado (lo sucedido), sino representa el análisis, es decir el conocimiento de los hechos realizados por los hombres; no, en realizaciones individuales sino colectivas, factor de suma importancia que asigna a la historia la categoría de ciencia social.

    Asi como también en lograr ver las causas ocultas de los procesos y no tan sólo las aparentes.

    Bajo esta perspectiva concebimos la historia como el proceso y el grado de evolución de las relaciones sociales de producción de los hombres que han devenido en el tiempo, relaciones sociales que generan la dinámica y que tienen en la contradicción entre las clases sociales, el motor del proceso histórico.

    La historia como proceso de desarrollo social evidencia un carácter dinámico, prueba esta afirmación, el análisis de las diversas formaciones económico sociales desarrolladas a lo largo del devenir histórico.

    Bajo estos lineamientos generales podríamos mencionar que la historia entendida como ciencia es importante por que:

    - Mediante el análisis de los procesos sociales, se demuestra el carácter dinámico de la sociedad y la transitoriedad de los modelos económico sociales.

    No existe modelo económico social eterno e inmutable como hoy pretenden hacernos creer los defensores del sistema capitalista, cuando con sus postulados de haber llegado al fin de la historia, pretenden hacernos creer que el ser humano a llegado al desarrollo final de la sociedad. Planteamiento que pretende legitimar el orden existente al negar el progreso y la dinámica social.

    - Permite demostrar el importante papel que cumplieron y cumplen los amplios sectores sociales, quienes son los verdaderos gestores de las grandes transformaciones económicas, culturales, sociales, ideológicas etc, que han sucedido en el mundo. Posición contraria a quienes visualizan la historia como el estudio de los grandes hechos realizados por las individualidades, grandes figuras, individuos, y que no representan a los verdaderos gestores de la historia.

    - Permite acercanos de manera objetiva a la realidad concreta a los problemas que depara el momento histórico en el que nos desarrollamos.

    De esta manera el análisis histórico permite formar en nosotros una conciencia social que nos explique las relaciones de explotación y las luchas de liberación emprendidas por los pueblos en el devenir de la historia. La historia como ciencia vincula al hombre con su momento histórico responde a los problemas de su momento histórico social y no esta desvinculado de la realidad concreta como hoy pretenden pretende hacernos creer

    - Forma en nosotros una conciencia social en los niveles del “en sí” y el “para si”.

    Es decir no sólo permite reconocernos dentro de un sector social sino también brinda los elementos para poder ser portadores de una conciencia libre de prejuicios, y observar la humanidad dentro de un sentido más universal, humano y solidario, aportando para la construcción de un mundo en beneficio de los más y no en función de unos cuantos.

    El historiador como agente cognoscente es decir sujeto que pretende captar la realidad comprenderla analizarla y describirla, pero desde una óptica contemplativa sino de transformación concreta de la realidad es decir conocer para trasformar cumple un papel importante en la sociedad.

    En primer termino el historiador como sujeto cognoscente y miembro de una clase social responde a los intereses de las respectivas clases sociales de donde proviene o con las que se identifica así en una sociedad escindida en clases sociales; unos se identificaran con los sectores sociales dominantes y se convertirán en los defensores del régimen que defiende el estatuo quo de la sociedad harán suyos sus principios y defenderán la sociedad vigente como la sociedad ideal y a lo sumo estarán dispuestos a algunas reformas que no cuestione su posición dentro de la estructura social. El segundo grupo, estará conformado por los historiadores que conscientes de su procedencia social y del papel que les toca jugar en su momento histórico harán suyas las demandas y requerimientos de los grupos sociales dominados y verán en ellos a los gestores del proceso y desarrollo histórico verán a estos grupos sociales como las clases que hacen la historia que están generando la dinámica social con sus lucha constantes y cotidianas y conjuntamente con ellas intentaran contribuir con sus análisis a desentrañar las causas de sus derrotas y victorias en sus luchas buscando crear una conciencia histórica que los libere de la historia tradicional que busca marginarlos de la historia y desidentificarlos no haciéndolos participes de los grandes cambios de la sociedad.

    III LA OBJETIVIDAD EN LA HISTORIA

    La historia como menciona Josep Fontana (1982) desde sus comienzos siempre a tenido una función social, legitimar el orden establecido, pero a lo largo de su devenir y producto de la dinámica social y las leyes que la rigen, la historia ha ido adquiriendo una obligación social, no se constituye más, en un mero academicismo de sólo un grupo de especialistas, que discuten y son los dueños de la verdad, la historia ciencia debe estar al servicio de la sociedad y sus mayorías, y servir para analizar, descubrir y señalar las causas de la explotación de los mas en manos de los menos.

    La historia ciencia, integrante de las llamadas ciencias sociales, se desarrolla al interior de un orden económico social, al respecto Lenin mencionó: “....en una sociedad erigida sobre la lucha de las clases no puede haber una ciencia social “imparcial”. De un modo o de otro toda ciencia oficial defiende la esclavitud asalariada...”. Planteamiento que refleja una realidad concreta, las ciencias sociales erigidas en una sociedad dividida en clases responden a ese orden o estructura social. O sirven para mantener el orden existente en una clara opción estatista o reformista o se sirve al cambio como diría Efraín Morote (1983:6) “... se trabaja para zurcir o recoser ese orden, sin comprometer su esencia, o se trabaja para poner el mundo al revés”.

    El historiador que asuma como ciencia la historia, tiene la obligación de analizar a los hombres en concretos en sus relaciones sociales con otros hombres , no a los individuos ni al hombre aislado de su base económico social, el análisis de la historia ciencia, logra comprender el desarrollo de los fenómenos sociales, estudiándolos en su dinámica interna y sus relaciones con la realidad que la rodea, dado que cualquier fenómeno social no se desarrolla aislado de una realidad concreta, una formación económico social, una forma de producir etc.

    De esta manera resulta absurdo analizar por ejemplo la vida cotidiana, las llamadas mentalidades, si es que antes no se ha logrado entender la dinámica económico social donde los hombres se desarrollan, es decir la base concreta, el llamado ser social , aquel concepto sustancial para entender las manifestaciones restantes del hombre, su política, su religiosidad, etc.

    Un análisis que prescinda de la base económica social en la que se desarrollan los hombres, o contiene un análisis fragmentado o en su defecto esta buscando la mera descripción de aspectos aislados de la totalidad y pretendería desvincular al hombre de la realidad. Es deber del historiador analizar los fenómenos sociales por tanto en su dialéctica interna y externa. Analizarlos en sus relaciones con otros procesos y fenómenos y considerarlos como parte del devenir histórico en interconexión con otros fenómenos sociales.

    La pretendida objetividad difundida y defendida por “un grupo de intelectuales” que intentan desconocer el carácter de ciencia a la historia, pretendiendo vendernos la idea de que la historia es una forma de literatura donde el historiador nunca llega a conocer la realidad y recrea a su libre imaginación el pasado; habiendo por tanto tantas historias y verdades como historiadores hay, forma parte de un grupo de intelectuales que buscarían como menciona el historiador español J.J. Carrera: “no sólo debilitar el estatuto epistemológico de la historia, sino despojarla también de su función critica en un mundo cambia y frente a un futuro difícil..”.

    Su pretendida historia objetiva carente de ideología y que ahora, aborda nuevos temas como el genero, mentalidades, análisis de discurso reduciéndolo como menciona Fontana al plano formal; obedecen a pretensiones de reducir el análisis histórico “a la mera descripción, al mero relato....separan las premisas formuladas por el hombre de su propio pensamiento, el leguaje del pensamiento. Manipulando el análisis aristotélico, elevan el lenguaje a la dimensión ontológica, independientemente del pensamiento del hombre que los formulo, pues es evidente que una premisa es planteada por un hombre histórico y socialmente determinado”

    Alejan de la realidad el análisis, y esto obedece a una apuesta por alejar al hombre de su base concreta alejarlo de sus problemas reales para reducirlo al análisis semántico y lingüístico. Y la intención es exprofesa, pretenden vendernos una historia sin conflicto como si la lucha de clases fuera un hecho inexistente en la historia, postulando que esta nueva forma de hacer historia es objetiva, dado que la otra es ideologizada, sin embargo, su visión de historia al desconocer el conflicto desconoce una ley de la historia la ley de la contradicción, expresada en la historia con la denominada lucha de clases, concepto que refleja la contradicción que se produce entre dos clases antagónicas cuando luchan por sus intereses de clase, y que se expresa en la lucha económica, cuando un obrero se enfrenta a la patronal por mejores condiciones de vida, la lucha ideológica al nivel de los planteamientos que legitiman el orden existente o lo cuestionan, y la lucha política al nivel de la estructura política cuando una clase lucha por obtener el poder político.



    Pretender obviar o desconocer un aspecto tan sustancial del proceso histórico insertado en el devenir y que genera la dinámica social como pretenden los “novísimos” planteamientos obedece a posturas que buscan legitimar el orden existente y quitarle a la historia su carácter de ciencia y reducirla a una disciplina que no contribuya a la transformación social.

    III. Reflexiones Finales

    La historia concebida como ciencia juega un papel capital en estos momentos en el devenir del proceso histórico, pues sus análisis y sus planteamientos deben servir a la sociedad a las grandes mayorías que son las gestoras de la historia. Allí radica la función subversiva de la historia, tan temidas por los defensores de un sistema que se pretende hegemónico y único, y desconoce el carácter dinámico de la historia. La tan difundida “imparcialidad” en los análisis de los novísimos planteamientos en la teoría y filosofía de la historia sólo expresan una visión idealista encubierta que pretende negar el carácter dinámico de la historia y busca alejar a la historia ciencia de los problemas reales y concretos, cumpliendo una clara función conciente o inconcientemente, legitimar el orden existente, un sistema económico que evidencia ser excluyente para las grandes mayorías. Por tanto planteamientos de moda como la tan llamada posmodernidad han cumplido durante estas décadas ese papel de sostenedoras del sistema hegemónico capitalista.


    domingo, 27 de diciembre de 2009

    El MOVIMIENTO OBRERO EN LA VISION DE LABOR: UN ORGANO DE PRENSA PROLETARIA A INICIOS DE LA DECADA DE LOS 90

    Alberto Rivera
    http://anacronica.univalle.edu.co/pagina_nueva_17.htm

    La década de los noventa del siglo XX en el Perú, se caracterizó por la proliferación de planteamientos que a lo largo de ese decenio buscaron demostrar que el movimiento social y especialmente el obrero era “una especie en extinción”, visiones enmarcadas dentro de la ofensiva ideológica del imperialismo , que en el plano de las ciencias sociales tuvo a las corrientes neopositivistas, posmodernas y relativistas como sus exponentes mas destacadas.
    Sin embargo, el obrero, aquel trabajador de carne y hueso que vende su fuerza de trabajo a cambio de un sueldo o salario ha demostrado que no ha desaparecido como anunciaron los ideólogos del imperialismo y “el fin de la historia”, sino por el contrario se encuentran dentro de los amplios sectores sociales que hoy continúan enfrentando a un sistema injusto e inhumano que a condenado a la mayor parte de la población de nuestro planeta a una situación de extrema pobreza acrecentando el abismo entre ricos y pobres.
    El presente trabajo busca analizar la dinámica del movimiento obrero hacia inicios de la década de los noventa (periodo caracterizado en el caso peruano por la implementación del modelo neoliberal) a través de la visión de un órgano de prensa dirigido a esta clase social,“ Labor” autodenominado “ Organo del Proletariado Combatiente”, en 5 números consecutivos entre los años 90 - 91, dió a conocer la dinámica de lucha de clases al interior de la sociedad peruana, la ascensión del régimen fujimontesinista y la implantación de la receta neoliberal dirigida por las entidades del imperialismo mundial como son el BM y el FMI.
    El trabajo ha sido dividido en tres partes; en la primera parte nos situaremos dentro del contexto económico social a inicios de los años 90, buscando explicar cual es el contexto del pensamiento económico social a inicios de esta década tanto en el plano mundial como en el nacional.
    En la segunda parte analizaremos el movimiento obrero a través de LABOR, la forma como visualizó la dinámica social peruana dentro del contexto de la implantación del neoliberalismo en el Perú, así como el enfoque de la crisis económico social propia de comienzos de esa década.
    En la tercera parte las conclusiones a las que llegamos en este ensayo, que no es concluyente sino que pretende abrir camino en futuros trabajos que nos inserten dentro de esta década con estudios no desde los sectores sociales dominantes sino desde los sectores dominados y explotados que son la mayoría en nuestra sociedad.
    Finalmente adjuntamos como anexos un esquema de resumen de los cinco números de Labor, con la temática de cada número entre los años 90 –91 en que tuvo difusión.



    I. EL IMPERIALISMO A FINES DEL SIGLO XX: CONTEXTO ECONOMICO SOCIAL

    El año 1989 se produjo en Europa la caída del denominado Muro de Berlín, mientras en la URSS se daba la implementación de la denominada Perestroika, que significó el colapso del social imperialismo ruso (Rodríguez Jose, 2005:4) y el advenimiento de la crisis del socialismo realmente existente. Estos acontecimientos sociales trajeron consigo la denominada Hegemonía Imperial (Rivera Herrera: 2003) del sistema capitalista liderada por su máximo exponente EEUU, el cual pasó a asumir el papel de potencia hegemónica única o gendarme mundial.

    El imperialismo norteamericano y su hegemonía en esta última década del siglo XX, se traduce en la expansión del capital norteamericano a nivel mundial evidenciado de manera explícita por un informe del Financial Times, por el cual como señala Petras (2002), dentro de un examen de 500 de las principales corporaciones multinacionales (CMN), un 48% son de propiedad norteamericana, y siendo mas exquisitos en las estadísticas se señalan que de las 15 principales instituciones financieras y de inversión en el mundo, 11 son norteamericanas; estas cifras demuestran “......la concentración sin precedentes de las ganancias, a manos de sus corporaciones multinacionales..” (Petras: 2001:339).
    Frente a esta ofensiva del imperialismo norteamericano al ya no tener contender a la vista (caída del régimen social imperialista ruso) se preparó el segundo paso, su legitimización ideológica y su aceptación mundial mediante un discurso ideológico que vendió la imagen de que otro mundo y otro sistema alterno constituían una utopía inalcanzable y a lo máximo que podíamos aspirar era a los beneficios del sistema capitalista, dándonos en el fondo una visión del mundo no dinámica, sino estático - perfectible .
    Dentro de la ofensiva ideológica del sistema capitalista, este se apresuró a sentenciar la “muerte del socialismo”, “el fin de las ideologías” y “ el fin de la historia”, planteamientos ideológicos cuyo objetivo era legitimar el nuevo orden mundial que se empezaba a dibujar en el mundo y que pretendía “... dejar bien en claro que no hay alternativa al capitalismo, a un mundo en donde los muchos trabajaran mas por menos, a fin de que los pocos privilegiados acumulen mas y más riquezas” (Romano: 1995).
    Para encubrir este proceso económico se difundió en los medios académicos e intelectuales diversos términos que buscaron enmascarar la nueva forma de explotación y dependencia que se dibujaba en el mundo.
    Surge así el concepto Globalización y la aldea global como sinónimo de “Interdependencia entre las naciones”, conceptos que buscaron erradicar categorías sociales de análisis como “Imperialismo” del lenguaje académico.

    Al respecto Petras menciona “ Lo que se describe como Globalización es, por tanto, esencialmente una continuación del pasado, basada en la profundización y extensión de relaciones de explotación a nivel de clases... En el mundo actual queda claro que los países imperiales difícilmente son dependientes de la mayor parte de los países del tercer mundo. ... De allí que el concepto de imperialismo se ajusta mucho mejor a la realidad que los presupuestos que subyacen en la noción de Globalización”.

    De esta manera el término globalización y su empleo masivo buscó no sólo reemplazar el concepto, imperialismo, sino también sirvió como parte del utillaje teórico de la ideología dominante para disfrazar las crecientes desigualdades sociales, la mayor polarización social y las crecientes trasferencias de los recursos del estado al capital.

    De esta manera se demostraba como los conceptos en el ámbito de análisis de las ciencias sociales, guardan trasfondos ideológicos, que los defensores de la neutralidad no han podido erradicar dado que sus conceptos están sirviendo al imperialismo, que busca con el empleo de “nuevos términos” y categorías de análisis, ocultar su verdadero fin, el de legitimar el orden social existente. Desconocen estos “teóricos del sistema” , un criterio básico para la elaboración y empleo de los conceptos, el que deben reflejar de manera concreta y directa la realidad, representándola en toda su complejidad fenoménica y no solamente en la apariencia.
    EL PANORAMA SUDAMERICO.
    Hacia fines de la década de los 80 e inicios de lo que hemos denominado los neoliberales años 90, económicamente se estableció un nuevo orden mundial caracterizado por la unipolaridad y hegemonía del sistema capitalista, donde la potencia hegemónica era EEUU.
    América Latina no fue ajena a este proceso de cambios mundiales y el imperialismo se dejó sentir rápidamente con el ascenso de gobiernos que implementaron las medidas económicas neoliberales en los países de la región y en el plano de lo ideológico difundieron el planteamiento neoliberal de culto al mercado, ideología.
    Estos nuevos gobiernos en América Latina llevaron a cabo las medidas neoliberales concretizadas en la venta de las principales empresas públicas dentro del planteamiento que todo lo estatal debe ser vendido para que la empresa privada y la libre competencia logren mejoras sustanciales en los servicios.
    Gobiernos de países sudamericanos como los de Carlos Menen, Cesar Gaviria, Collor de Melo, Alberto Fujimori (Argentina, Colombia, Brasil, Perú respectivamente), implementaron abierta y desbocadamente la receta neoliberal en sus respectivos países con la aplicación de medidas económicas monitoreadas por los organizamos financieros internacionales, Petras mencionó al respecto: ...el imperialismo norteamericano, con el apoyo de las elites latinoamericanas, ha tenido un gran éxito imponiendo un "mercado libre" o modelo económico-político neo-liberal a lo largo del continente y ha producido extraordinarias transferencias de riqueza a los bancos de EE.UU. y multinacionales; se estima en alrededor de 1.5 billones (1.500.000.000.000) de dólares durante los últimos 15 años (Petras: 2005).
    La aplicación del neoliberalismo en la década de los 90, en los países de Sudamérica debemos reflexionarlo en función a los beneficios que ha traído para las inmensas mayorías de la población de nuestros pueblos. Para el caso chileno ejemplo y paradigma para el resto de países de la región, las estadísticas nos dicen que a pesar de hablarse de un país que gracias a su política neoliberal a logrado desarrollo, los índices de pobreza debido a la implementación del neoliberalismo.
    En Chile se beneficiaron directamente sólo el 10% de la población de este país, siendo el lado oculto, los índices de pobreza elevados, como señala Vega Cantor : “ Allí los pobres aumentaron notablemente en los últimos 20 años, pasándose de un millón en tiempos de Allende a 7 millones en la actualidad , pese que la población no ha crecido y se a mantenido en la cifra de 12 millones” (Vega Cantor:1997)
    Y si realizamos un recorrido veloz por algunos países donde se aplicó el neoliberalismo podemos señalar que “...Según el BM la renta media per capita en Argentina disminuyó de 1990 dólares en 1980 a 1630 en 1988.....un 30% de sus habitantes , viven por debajo del nivel de pobreza y Buenos Aires se ha llenado últimamente de “villas miseria” ........En el Brasil...el 40% tiene ingresos inferiores al salario mínimo legal. Su sistema educativo presenta las mas elevadas cifras de deserción del mundo. La mortalidad infantil para este país es superior a la de Sri Lanka. El 32% de la población sufre condiciones infrahumanas de vida. Siete millones de niños viven de la mendicidad en las calles” (Vega Cantor:1997)
    De esta forma se implementó la receta neoliberal en Sudamérica mediante gobiernos que asumieron los postulados de los organismos financieros internacionales, e instauraron regímenes que reprimieron mediante múltiples mecanismos al movimiento popular.
    Por otro lado el movimiento popular en cada uno de estos países en mayor o menos medida resistió y enfrentó la aplicación de las políticas neoliberales.
    A. EL NEOLIBERALISMO EN EL PERU: “SALVO EL MERCADO TODO ES ILUSION”.
    La década de los años 90 en América Latina se caracterizó por la puesta en marcha de una política económica conocida como Neoliberalismo, política económica asumida por los gobiernos de nuestros estados, los cuales abandonaron la doctrina del estado participativo y regulador por la del estado benefactor del ingreso irrestricto de capitales extranjeros.
    La crisis económico social estructural de nuestro país se vio acentuado producto del fracaso del régimen aprista durante la presidencia del Dr. Alan García Pérez (1985 –1990) quien obtuvo el cargo de presidente gracias a un creciente apoyo popular, cuyos miembros esperaban que el denominado “partido del pueblo” solucionara los problemas de los más necesitados.
    Sin embargo hacia fines del régimen aprista, los índices de inflación fueron calculados en grandes dígitos y titulados como hiperinflación con una economía inestable y un crédito externo quebrado asi como el aislamiento de nuestro país del ámbito internacional, esto de la mano con una ola de denuncias de corrupción de mucho de sus funcionarios estatales y también de violación de los derechos humanos, lo cual creó un clima de descrédito generalizado.
    En este contexto llegamos a la década de los 90 a unas elecciones donde el candidato y posible ganador era el literato Mario Vargas Llosa líder del denominado FREDEMO ( con su propuesta de modelo neoliberal), Javier Iguíñiz mencionaba con relación a este movimiento político “..El FREDEMO es también un proyecto transnacional, internacionalista y anticomunista, parte de la ofensiva internacional contra el estado benefactor característico de la posguerra.”(Quehacer: 1989:46). Este movimiento transnacional fue derrotado por una figura casi desconocida para algunos en el escenario político y para la inmensa mayoría de peruanos; un candidato que presentó algunas filiaciones con el APRA, el ingeniero agrónomo Alberto Fujimori Fujimori líder del movimiento CAMBIO 90 y que para lograr ingresar a la segunda vuelta.
    Fujimori basó su planteamiento en que no se daría la implementación del denominado Shock que no era otra cosa que la aplicación de la receta del neoliberalismo en el país, sin embargo una vez ganada las elecciones por Fujimori, fue aplicado entre sus primeras medidas económicas argumentando que era el único medio para salir de la crisis, para lo cual se produjo una alianza con los sectores dominantes del país que sirvió para afianzar en el poder a una camarilla de funcionarios adictos al FMI y sus demás organismos.
    Esta alianza con algunos miembros del movimiento FREDEMO y sectores de la derecha peruana se hacía con la intención de tener asesoría en la aplicación de un modelo económico, que este candidato jamás presentó y nunca tuvo dado que no pensaría llegar tan lejos en la lid electoral del 90.
    Alberto Fujimori (1990–2000) asumió como único camino para salir de la crisis económica (al cual nos había terminado de sumergir el gobierno del partido aprista) un ajuste económico “Shock” con el cual un gran número de la población pasó a condiciones miserables de existencia y que sufrió según analistas de la época de un gran defecto en su aplicación “...en los hechos el precio del ajuste ha sido descargado preponderantemente sobre los más pobres. Decimos preponderantemente porque todos los sufrimos, pero los que están en peor condición económico - social lo están sufriendo intensamente, y sin políticas de alivio” (Quehacer: 1990).
    Luego del denominado Shock, el gobierno Fujimorista decidió dar el siguiente paso: reinsertar al Perú dentro del sistema financiero mundial con la intención de propiciar el ingreso de capitales hacia nuestra economía.
    A partir de entonces su política económica buscó cambiar drásticamente las reglas del juego abriendo la economía y desactivando la intervención del estado. Al respecto Raúl Guerrero (1991:37) menciona “...Cuanto menos se meta el estado, mejor. El mercado es imparcial y justo: no toma partido por anticipado premia inexorablemente al bueno y eficiente y castiga al malo sobre sus resultados.”
    Filosofía que resume la forma como la derecha peruana visualizó al mercado asumiendo de manera ortodoxa, aplicando una receta económica que no buscó el desarrollo del país sino su subordinación al capitalismo mundial y la perduración dentro de la estructura social peruana de un pequeño sector social como clase rentista y parasitaria - característica presentada a lo largo del proceso histórico peruano – que se benefició de las bondades que este orden económico les otorgaría.
    Esta forma de percibir la realidad, se restringió a visualizar el mercado como el sendero que llevaría a los estados al crecimiento, progreso y desarrollo. En resumen su filosofía la sintetizaron en: ”Salvo el mercado todo es ilusión”. Pensamiento ortodoxo que contrariamente a los que sostenían la muerte de las ideologías representaba a una de ellas, la capitalista liberal en toda su ortodoxia.

    Para Humberto Campodónico (1992) las políticas neoliberales en los primeros años de la década de los noventa habían fracasado como políticas económicas en los países industrializados y sólo la derecha peruana se obsesionaba con su aplicación en el Perú:

    “..los adeptos tardíos del neoliberalismo se han puesto las anteojeras ideológicas para no ver mas allá de sus narices.” (ibid). Frase que plasma no solamente la manera ortodoxa de aplicar el neoliberalismo en el Perú sino la no implementación de la receta neoliberal ajustándola a la realidad peruana

    La irrestricta apertura del mercado a los capitales extranjeros trajo consigo la venta de casi la totalidad de empresas públicas, la “flexibilización” de los derechos laborales, y la puesta en marcha de un proyecto dictatorial que para 1992 con el autogolpe de estado del 5 de abril se afianzó como producto de la alianza entre un sector de la institución militar y un pequeño sector social.

    De esta manera se llegó a establecer una alianza cívico – militar.

    Proyecto autoritario que condenaba a la población a aceptar el desarrollo de un capitalismo salvaje que eliminaba derechos, conquistas sociales e instauraba un poder autocrático respaldado en el poder militar. La puesta en marcha del proyecto neoliberal peruano contó con un eficiente control interno y represión política –social, la cual buscaba legitimar y mantener el orden económico que se fundaba en ”la exclusión de grandes sectores de la ciudadanía”.
    II. EL MOVIMIENTO OBRERO EN LA VISION DE “LABOR”
    Para iniciar el estudio del movimiento obrero desde la visión de LABOR a inicios de los años 90, definiremos los conceptos sustanciales que emplearemos para el análisis de una totalidad concreta como es el movimiento obrero.

    Manuel Tuñon de Lara ( 1985) define al obrero como “ ...aquella persona que vende su fuerza de trabajo a otra, llamada capitalista, que posee los medios de producción y que es también dueña de los bienes de producción. En el sentido estricto, el obrero trabaja en los sectores primario o secundario de la producción (agricultura, industria, minas, energía) o en sectores del terciario más vinculados a la producción (transportes)”.

    La definición asumida acerca del concepto de obrero descansa sobre la posición que ocupa este dentro de la estructura de producción social, en este sentido el obrero se encuentra ubicado dentro del sector social que no posee los medios de producción, o también podríamos decir que constituye parte del sector no poseyente, sector mayoritario dentro de la sociedad y que por esta situación social concreta forma parte del sector dominado.
    Sobre el concepto de movimiento obrero Tuñon de Lara (1985) lo conceptualiza como una “....actividad y una toma de conciencia de la condición social,... supone la exigencia de actuar solidariamente, ya que la producción es un fenómeno social .... es el acto de asociarse los obreros, temporal o permanentemente, con fines profesionales o también políticos, pero siempre en función de su naturaleza obrera”.
    Concepto que busca enfocar el grado no sólo de actividad de los obreros sino relacionarlo con la toma de conciencia de su realidad concreta es decir visualiza a los obreros en sus niveles del “en si” y “para si”. Entendiendo como conciencia en el ámbito del “en si”,

    cuando los sujetos históricos (en este caso los obreros) se reconocen como miembros de una ordenación social, se reconocen diferentes al interior de la estructura social, el ejemplo de clase social es básico para entender este nivel.
    Asi también cuando hablamos del ámbito de la conciencia en el plano del “para si”, hacemos referencia no sólo a que los sujetos históricos se reconozcan como diferentes y miembros de una clase social, sino que asumen una opción y visión del mundo que les rodea buscando con planteamientos políticos cambiar el orden social existente ( Rivera: 2004).

    Dentro de los elementos de toma de conciencia del movimiento obrero, la prensa obrera nos brinda un indicativo acerca del grado de conciencia de clase en el nivel del “para si” a la que a llegado el sector obrero no sólo reconociendo su posición dentro de la estructura social del estado sino asumiendo planteamientos que busquen cambiar ese orden existente que es perjudicial para su progreso.
    2.1 LABOR: ORGANO DE PRENSA OBRERA A INICIOS DE LA DECADA DEL 90.
    “LABOR”, autodenominado Organo del Proletariado Combatiente, se constituyó en un órgano de prensa que tuvo su irrupción en la sociedad peruana entre los años 90 (Enero – Febrero) y 91(Octubre – Noviembre), en cinco números. Este órgano de prensa tuvo como ícono de su portada la figura de Mariátegui, intelectual, ideólogo y fundador del Partido Comunista del Perú .
    La figura de Mariátegui acompaña al movimiento obrero desde la década de los 30 del siglo pasado ya que como ideólogo aportó con sus escritos las bases teóricas y herramientas ideológicas del movimiento obrero haciendo que este pueda dar un salto cualitativo en su organización y visión de clase social de avanzada y protagonista del cambio social, es decir con Mariátegui asistimos a la ascensión del proletariado peruano de “una clase en si” a un nivel de “clase para si”.

    LABOR, como órgano de prensa cumple un papel muy importante dentro de los sectores dominados, dado que su papel no sólo se redujo al plano informativo sino también a la formación de una conciencia crítica y de educación del sector obrero en el plano político e ideológico. Este órgano de prensa irrumpe en la sociedad peruana principalmente capitalina dentro de un contexto en el cual el movimiento popular se encuentra en una situación de convulsión social por la crisis económica social y política en la que se encontraba sumergido nuestro país, sin dejar de lado la crítica situación de violencia política por la que la sociedad peruana se encontraba atravesando.
    LABOR no sólo fue testigo de las repercusiones de la caída del social imperialismo ruso sino también lo fue del advenimiento del modelo neoliberal en el Perú, la implementación de las primeras mediadas, la forma como los sectores sociales organizados intentaron hacer frente a este modelo ortodoxo neoliberal y el método que utilizaría el estado para su implementación que no reparó en desapariciones y violaciones sistemáticas de los derechos humanos.

    Asi también LABOR fue testigo del escenario previo a la instauración de un régimen cívico – militar, que no fue otra cosa que una alianza entre los sectores dominantes de la sociedad peruana con una cúpula de las FFAA que renunció a cumplir su papel de no dirimentes en los procesos políticos y formaron parte del régimen Fujimorista con la ayuda del ex asesor Cap. Vladimiro Montesinos (el cual sirvió de nexo para acercar a una corrupta cúpula militar con el ejecutivo), gobernando el estado peruano mediante una dictadura cívico - militar.

    En la parte correspondiente a su editorial, menciona a manera de ejemplo la función importante realizada por el quincenario “LABOR”, publicado en 1928 por José Carlos Mariátegui, definido como un órgano periodístico de clase, cuya función consistió en dotar al proletariado de un medio de prensa informativo y de combate dado que hasta ese momento se carecía de un órgano de esa magnitud en el seno del movimiento obrero.
    En ese momento Mariátegui concibió el papel jugado por la prensa popular: “...no como mero medio informativo sino como un medio de educación ideológica de las clases oprimidas y explotadas” (Labor: 1990).

    De esta forma el nuevo LABOR, a inicios de los 90 buscó continuar la obra iniciada por Mariátegui (1928) y que tenía como función dotar al proletario de un periódico que no sólo informe sino eduque al interior del movimiento obrero, hacer de su periódico el órgano de prensa del movimiento obrero.

    En el primer número de LABOR fechado en Enero – Febrero de 1990 a manera de objetivo principal, en su editorial se dirá: “LABOR, nuestra publicación, se propone, pues, ser el órgano del proletariado combatiente y – lejos de toda agitación electorera que arrastra a las propia fuerzas autodenominadas de izquierda - asumir la decidida defensa de la clase, expresar su voz, ser su tribuna de queja y denuncia, su vehículo de esclarecimiento ideológico y político, aparte de ser su medio de información testimonial, ágil y directo”(LABOR No1,1990:1).
    Con estas palabras LABOR reafirmó su pretensión de constituirse en un órgano de prensa que buscó defender no sólo a la clase obrera sino también convertirse en un ambiente de discusión ideológica y política dentro del movimiento obrero; en un contexto caracterizado por la llegada a la lid electoral. Es decir convertirse en la tribuna del sector obrero donde pueda tener eco su voz de protesta y su problemática cotidiana. Así como también ser espacio de debate entre las diferentes posiciones dentro del movimiento obrero, un espacio que cumplió con una función importante en tanto que siempre el debate y la discusión esclarece posiciones y reafirma las posturas correctas.
    En sus primeras líneas a manera de presentación se mencionó:
    “Somos testigos y protagonistas del hambre, la miseria y la explotación creciente de nuestro pueblo y nos ubicamos en su trinchera de combate, seguros de que solo las masas, organizadas y alzadas en torno a sus intereses de clase, gestaran el cambio del sistema imperante. Estamos con la clase, y desde el lugar que nos depara LABOR, combatiremos inflexiblemente al lado de las masas, jamas aisladamente ni poniéndonos sobre ella (Ibid).

    Posición que asume LABOR con respecto a la problemática nacional y la función que le toca jugar dentro del movimiento obrero nacional .

    Respecto a esta situación concreta, LABOR menciona el deseo de convertirse en el órgano de prensa del movimiento obrero formando parte de esta totalidad y no colocándose por encima. Si embargo sólo tendrá una existencia fugaz, cinco números entre los años 90 y 91, pero quizá la importancia sustancial de su fugaz existencia radica en poder brindar una visión desde los sectores dominados acerca de la implementación de la receta neoliberal, asi mismo de poder a través del análisis de sus paginas ver el movimiento y la dinámica social de los años iniciales de la década del 90 .

    Asimismo nos permite tener algunos elementos para poder entender las causas que hicieron que los sectores sociales incrementen el acelerado proceso de desarticulación de sus organizaciones de base y lo que podríamos calificar como el repliegue del movimiento popular.

    Finalmente si quisiéramos indagar acerca de cual es el sector hacia donde LABOR apunta sus planteamiento y mensaje podríamos tomar sus propias líneas cuando mencionan “lo hacemos con humildad, con el único propósito – como diría el mismo (Mariátegui) – de ponernos al servicio de “obreros de la industria y los transportes, trabajadores agrícolas, mineros, comunidades indígenas, maestros, empleados, etc”. (LABOR No1, 1990:1). Sectores sociales que son los mayoritarios del país y que estarían dentro de lo que podríamos llamar los sectores sociales no poseyentes de los medios de producción o también asignarles el de sectores sociales dominados.
    2.2 LA CRISIS ECONÓMICA SOCIAL PERUANA A INICIOS DE LOS AÑOS 90 DESDE LABOR.
    La década de los 90 del siglo pasado significó para la sociedad peruana la aplicación de la receta neoliberal monitoreada por el FMI (Fondo Monetario Internacional) y el BID (Banco Interamericano de Desarrollo).
    La década de los 90 en sus inicios es descrita por LABOR, en su primer número, su editorial mencionó “La crisis económica del país revela la bancarrota del sistema semicolonial y capitalista, sustentada en la incapacidad de reproducir y ampliar su riqueza, las clases dominantes, ante este hecho han optado por iniciar las transferencias de sus capitales hacia otros países”. (LABOR No1,1990:3).
    LABOR describe el panorama en los primeros meses del año 90, caracterizado por una crisis económica galopante una hiperinflacion a la que nos había sumido la política económica del régimen aprista y el proceso de fuga de capitales.
    Frente a este panorama los sectores sociales organizados en sindicatos, organizaciones de base se encontraban en una lucha constante frente a la critica situación económica a la que el sistema y el régimen aprista los condenaba , en contraparte el estado se defendía de múltiples formas no-sólo con asistencialismo y clientelismo sino también con una política de violencia dirigido a los sectores organizados que no caían en la demagogia del gobierno aprista.
    De esta manera, los mecanismos utilizados parta contener el descontento popular serán catalogados por LABOR como fascistoide, en clara alusión a los grupos paramilitares que existían durante en régimen aprista y las continuas desapariciones y violaciones de derechos humanos en los años 90, al respecto menciona “La arremetida fascistoide que se desarrolla actualmente: desapariciones de dirigentes (Aznaran, Alarcón, Huaman), violación de las libertades individuales, hambreamiento de los sectores populares, no son sino la forma de “persuasión” que ejercen los sectores de poder sobre el proletariado y el pueblo, a fin de inmovilizarlo, desarmarlo y aniquilarlo” (LABOR No1,1990:3).
    Esta forma de proceder quedaría demostrada el 15 de enero del año 90 cuando los obreros del centro minero Centromin en la zona central del Perú, declarados en huelga indefinida exigieron en su plataforma de lucha la desmilitarizaron de las minas y campamentos y en demanda de la solución a sus reivindicaciones, habiendo sufrido el acoso por parte del Comando Político Militar de la zona quienes: “.... han pretendido quebrar la lucha de los mineros mediante el allanamiento de los locales sindicales, persecución de dirigentes y todo tipo de hostigamiento: amenazas, represión y detenciones.” (LABOR No1,1990: 2).
    2.3 EL MOVIMIENTO OBRERO A INICIOS DE LA DECADA DEL 90: UNA VISIÓN DESDE LABOR.
    2.3.1 LABOR: DEL ASCENSO DE FUJIMORI AL SHOCK NEOLIBERAL
    Labor publicó su primer número en los meses de Enero y Febrero del año 1990, últimos meses del gobierno de Alan García Pérez, quien culminaba su régimen envuelto en actos de corrupción de sus funcionarios (incluido el mismo presidente y ministros), violación de derechos humanos y una aguda crisis económica social, dentro del contexto de la denominada violencia política que sacudía al Perú desde inicios de la década del 80.
    En el primer número de LABOR en una entrevista a Juan Gallegos Jiménez (dirigente obrero) al indagar sobre la situación del país a inicios del año 90 el obrero menciona: “La situación nuestra empeora, las condiciones de vida de obreros y demás sectores populares, no se aliviara, ni se salvaran de la crisis y en particular de la hiperinflacion...”. (LABOR No1, 1990:4).
    Testimonio que permite vislumbrar la precariedad y critica situación en la que se encontraba el sector obrero y las condiciones de vida a las que la política económica del PAP había llevado no sólo al sector obrero sino también los amplios sectores sociales.
    Asi también el testimonio permite analizar que para un sector de los obreros la visión de futuro es pesimista en el sentido de visualizar que es muy difícil salir de la crisis a la cual esta sumida la sociedad peruana.
    Pero no-sólo es importante tener la visión de los obreros acerca de los meses previos a las elecciones presidenciales de ese año, sino también de miembros de los sectores sociales organizados de la sociedad; este es el caso de Pedro Gines Vílchez (Secretario de Prensa y Propaganda del FEDIP . José C. Mariátegui) quien sobre la situación económica y social del Perú mencionó:
    “ Vivimos una situación muy critica, la crisis económica golpea al pueblo y se desarrolla una creciente militarización de pueblos y campos, en el marco del cual las desapariciones y ejecuciones extrajudiciales, están conduciendo a una mayor polarización social............AP – PPC y LIBERTAD, tradicionales y ultraliberales, hoy expresados en FREDEMO, son la derecha, representan a las clases dominantes”.
    Testimonio que resalta no sólo la crítica situación económica y social que vivía nuestro país sino que señala para esos años la creciente militarización que se estaba produciendo, la manera como se polarizó la sociedad peruana, el clima de violencia por el que se atravesaba, las desapariciones y ejecuciones extrajudiciales, ya denunciadas, pero que los sectores dominantes de la sociedad peruana se negaban a escuchar.
    Asimismo se detalla la lucha emprendida por los obreros de Centromin, haciendo referencia a la paralización llevada a cabo del 17 al 19 de enero de 1990 por la Federación Minera de Huancavelica y que tuvo como principal demanda “el exigir la inmediata libertad de Víctor Taype Segura, encarcelado en esa ciudad desde el 20 de noviembre pasado y otras reivindicaciones Taype es presidente de la Federación Minera. (LABOR 1990:2).
    Estos testimonios recogidos en LABOR intentan darnos una visión de cómo se desarrollaba el proceso histórico social, a inicios de los 90, caracterizado no sólo por una crítica situación económica social sino también con la protesta y lucha de los sectores sociales productores de la riqueza. Crítica situación que intenta ser contenido con medidas represivas de parte del estado como encarcelamientos y amedrentamientos a los dirigentes obreros.
    El gobierno Fujimori carente de un programa económico que en algunas oportunidades mencionó tener, hará suyo la política neoliberal del FREDEMO, que trajo como consecuencia la aplicación del denominado Ajuste Estructural (Shock).
    Con respecto al denominado shock o ajuste estructural Javier Iguíñiz(1991) mencionaría:
    “La política de ajuste estructural produce desempleo y pobreza; la política social, desamparo; la política de pacificación, inseguridad ciudadana; y la política de moralización, un rechazo a la autoridad. Cada una de las políticas, por acción u omisión, quita eficiencia o destruye a las demás y contribuye a la fragilidad que alimenta la estrechez de horizonte, que profundiza la desconfianza en las fuerzas sociales y políticas nacionales y que hace necesario el autoritarismo. ¿ Es esto estabilizar el país?”(Iguíñiz 1991:13)
    LABOR cuando aborde de manera teórica el neoliberalismo en un articulo titulado “LIBERALISMO PROFASCISTA” incide en una de las características esenciales de la implementación del modelo neoliberal en América Latina: “se manifiesta en aquellas concepciones políticas de corte autoritario, pudiendo observarse un vinculo ideológico entre las concepciones económicas y las versiones mas extremas de gobiernos dictatoriales, que protegen la “seguridad nacional” (LABOR No1,1990:6).
    Este artículo es importante dado que de manera analítica se da a conocer no sólo en que consistió la implementación del neoliberalismo sino también la forma en que se llevó acabo y como se logró imponerlo en la sociedad.
    Entre las características del neoliberalismo se mencionó que la base del pensamiento económico es la libre competencia en el mercado, libre competencia presentada como la forma más eficaz de desarrollo de las fuerzas productivas, que significaba la no planificación de la producción (por que se produce para el mercado).
    También hace referencia al lugar que tendrían la empresas estatales dentro de este modelo, el cual será de ser transferidas a un reducido grupo privado mediante el discurso de “ ser incapaces e ineficientes en manos de la administración publica", trasferencia que se encuentra íntimamente ligada a la apertura externa que deja libre el ingreso a los capitales transnacionales, quienes además gozarían de una reducción de los aranceles y la eliminación de medidas regulatorias, siendo también los recursos naturales explotados con el criterio de la ventaja comparativa es decir se produce para la exportación y se especializa la producción de bienes.
    En cuanto a lo referente a la problemática del obrero dentro de esta forma de producción, menciona que el libre mercado necesitaría de una fuerza de trabajo libre, liberada de todo tipo de organización que presione y permita poner condiciones, lo que traería consigo la desintegración de los sindicatos, gremios y todo tipo de organización que ponga en problemas al sistema
    El numero 2 de LABOR (abril) incide sobre el contexto de los meses inmediatos a las elecciones presidenciales de ese año, en cuanto a la problemática del movimiento obrero se menciona la lucha del obrero textil de TEJIDOS LA UNION quienes se encontraban exigiendo la reapertura de sus 13 plantas de trabajo cerradas por los dueños, los empresarios del grupo Brescia, cierre que tenia por objetivo como lo menciona LABOR:
    “... presionar al gobierno por mayores incentivos tributarios y facilidades para reducir aun mas los costos de mano de obra y al mismo tiempo desarticular al movimiento sindical.......aduciendo falta de materia prima y liquidez, hace ya mas de un mes.” (LABOR No3,1990:2).
    Y que trajo consigo como respuesta del movimiento obrero “continuas marchas, mítines, bloqueos exigiendo la reapertura de las plantas”.

    Otra manifestación de la dinamicidad del movimiento obrero se pone de manifiesta cuando los obreros de “LUZ Y FUERZA” (gremio sindical del sector electico), y que aglutina a 15 mil trabajadores y se encontraban en una huelga indefinida a escala nacional exigiendo como demanda central el cumplimiento del pacto sindical de 1946, que ordenaba el incremento de sueldos y salarios cada 3 meses de acuerdo al idice del costo de vida, esta demanda se hacia dentro de un contexto de hiperinflacion que hacia muy precaria la situación de los trabajadores.
    También dentro de su problemática demandaban “..exigencia del saneamiento económico de la empresa y denuncian a sus ejecutivos por el descaro favoritismo con las empresas industriales y comerciales a las que benefician con tarifas rebajadas que llegan solo a la tercera parte de lo que consumen, beneficio que ha llegado, durante este gobierno a los 1,360 millones de dólares” (LABOR No2,1990:2).

    Finalmente en una articulo titulado “SIDERPERU: reorientar el combate del proletariado siderúrgico” (LABOR N. 2) se denuncia que los problemas financieros de SIDERPERU respondena una consecuencia inmediata de la administración aprista y que sirve en esos meses para iniciar una campaña por parte de los sectores del FREDEMO que junto a sectores privados e invernistas extranjeros se encuentran preparando
    “el terreno que haga viable el cierre de SIDERPERU, la SIN anuencia que un grupo de empresarios nacionales, se preparan para que se les de dicha planta, estando su capital asociado a una empresa extranjera, arguyendo que los insumos son muy caros y que un grupo de pequeños exportadores permitiría con el grupo de empresarios variar la situación” (LABOR No2,1990:6).
    Asistimos de esta forma a la puesta en marcha de la estrategia a utilizada poco después de instaurado el régimen de Fujimori para la venta de las empresas estatales con campañas parecidas a la puesta en marcha contra CENTROMIN y otros sectores como los de luz y comunicaciones.
    El último número de LABOR del año 1990 es el No3 y data de junio mes posterior a las elecciones y cuyos resultados decretaron la necesidad de una segunda vuelta electoral entre los dos principales candidatos el Ing. Alberto Fujimori Fujimori y el escritor Mario Vargas Llosa.
    Con respecto al movimiento obrero el diario señala la lucha emprendida por los empleados y mineros de San Genaro que se habían trasladado a Lima desde el 13 de mayo de 1990 en un marcha de sacrificio denunciando a la compañía empleadora Castrovirreyna Cia. S. A., la cual había empezando el reto del trato directo aduciendo la no existencia de reservas al respecto menciona:
    “El propósito de la empresa es el cierre de la mina y el despido de 91 obreros y 25 empleados, para lo cual a echado a andar la maniobra de la falta de reservas, vía el gerente general Ing. Jorge Añorga Noriega en confabulación con los ingenieros de los departamentos de Geología y Producción. Igualmente la empresa ha burlado el pago de vacaciones de los trabajadores a quienes corresponde este beneficio en mayo asi como diversos pactos y convenios colectivos. Como si fuera poco , la patronal a provoco un desabastecimiento total de los artículos de primera necesidad en la mercantil del campamento minero y de medicinas en el hospital” (LABOR No3,1990:2).
    En estas líneas se pone de manifiesto no sólo los métodos empleados por los empleadores y capitalistas para desconocen los contratos y la estabilidad del sector obrero minero sino el método para buscar su precarización y salida de la empresa, táctica utilizada como método para desarticularlos de sus gremios pero no solo ese método fue utilizado para este fin también se utilizaron los métodos clásicos como son la desaparición y el amendrentamiento para desarticular a los obreros organizados, al respecto en ese mismo pliego de reclamos se pasa a denunciar
    “ ..el cobarde asesinato de tres trabajadores (Adrián Chanca, Teófilo Cuadros y Víctor Porras) perpetrados por efectivos de la base militar acantonada en San Genaro Huancavelica, sin que hasta la fecha se realice investigación alguna por parte del poder judicial, debido a la intimidación ejercida, por oficiales del ejercito” (LABOR No3,1990:2).
    Mecanismo que queda registrado como utilizado desde la década del 80 para desmovilizar al movimiento obrero y popular organizado, buscando con la desaparición y la intimidación hacer que el movimiento popular se inhiba de sus demandas, esta forma de visualizar la salida a las protestas populares será un mecanismo recurrente no solo en la década de los 80 sino también n la década de los 90 en donde para la implementación del neoliberalismo ortodoxo sea utilizado como mecanismo institucionalizado desde las altas esferas del estado peruano.
    Finalmente señalaremos que en este número se informa de la continuación de la huelga indefinida de los obreros de TEJIDOS LA UNION que presentaba una población proletaria de 3800 trabajadores que se habian quedado en la calle exigiendo la reapertura de su centro de trabajo, siendo este problema como lo señala LABOR:

    “Similar problema al de tejidos la Unión se presenta para los trabajadores de las fabricas textiles Perú y Santa María, cerradas ilegalmente por los empresarios, bajo el pretexto de quiebra, argumento igualmente falso como el caso de la Unión. Asu vez los trabajadores de Manufacturas Nylon denuncian que a pesar de ser el productor y poliester, la pésima administración por parte del Banco Industrial del Perú ha llevado a la empresa al deterioro económico y financiero, lo que implica un inminente peligro de cierre”. (LABOR No3,1990:2).
    2.3.2EL SHOCK NEOLIOBERAL A LOS ALBORES DEL AUTOGOLPE DE 1992: UNA VISION DESDE LABOR
    El primer número del año 91 de LABOR data del mes de Mayo y es el número 4, la publicación al parecer a tenido problema para su salida, la conjetura tiene sus indicios en el tiempo de salida, las tres primeras publicaciones tienen lapsos como máximo de dos meses de diferencia, la fecha de este número es de mayo, y a salido al parecer como homenaje a Mariátegui icono representativo del movimiento Obrero y por la celebración del “Día Internacional del Proletariado”, la carátula presenta un titular a manera de llamado “Recuperar la Simiente Mariateguista”.
    Sin embargo ya para estos años el movimiento obrero esta ingresando a un periodo de crisis y de desorganización, situación que es visualizada por LABOR y que se visualiza con el movimiento obrero de los mineros “De otro lado el proletariado minero dio muestras de heroicidad, pero sus debilidades orgánicas y de dirección impidieron resistir y derrotar la ofensiva ideológica, política, militar y legal contra él” (LABOR No4,1991:2).
    El movimiento obrero en general a inicios de los 90 ingresa a una etapa de aguda crisis dentro de sus organizaciones una crisis en la que el sistema capitalistas y sus defensores contribuirán inundando los medios con planteamientos que buscaron legitimar su nuevo modelo económico y desvirtuar cualquier alterno, acusándolo de obsoleto y de desfasado. Asimismo no debemos olvidar el contexto internacional que se vive tras la aparente derrota del llamado “socialismo existente” y “la victoria final” del capitalismo.
    Con respecto a la ofensiva neoliberal aplicada en nuestro país LABOR en mayo del año 91,refiere “A seis meses de implantada la política neoliberal del gobierno, no debe quedar dudas sobre quienes son los directos beneficiados. Además del Imperialismo y el FMI, la gran burguesia exportadora y oligopólica. (LABOR No4,1991:4).
    Es decir las medidas implementadas por Fujimori tuvieron a los sectores sociales dominantes del país como los directamente beneficiados, la precarización del trabajo la inestabilidad laboral, el libre mercado, el desprendimiento paulatino de empresas publicas vendidas a consorcios privados serán los instrumentos que utilizaron los sectores sociales dominantes del país para acrecentar su capital y embolzarse las mayores ganancias.
    Este es el ambiente casi inmediato luego de las medidas económicas dadas por el régimen Fujimorista, medidas que habrían las puertas de manera irrestricta al capital extranjero en la creencia ortodoxa que sólo el capital privado salvara al país, y que teníamos que dar todas las condiciones necesarias para que este capital llegara, no importando que trajo la pérdida de derechos laborales adquiridos y el colapso de la empresa nacional.
    Todas estas medidas trajeron la respuesta de los sectores sociales dominados del país, pero debido a la coyuntura internacional, al papel jugado por los medios de comunicación en este proceso y la crisis interna que vivía el país, este movimiento de protesta contra estas medidas careció de organización y unificación de criterios entre las centrales sindicales para enfrentar de mejor forma las medidas neoliberales que se estaban implementando.
    Como una muestra del movimiento obrero en el interior del país podemos referir lo publicado por LABOR y que tiene como fecha el miércoles 9 de octubre del año 91, donde los siderúrgicos obreros y empleados se movilizaron e intentaron tomar las oficinas principales, enfrentándose a la represión policial y a los propios dirigentes, para hacer cumplir la defensa del reajuste automático por costo de vida. Pero esta lucha no sólo se esta dando en el plano político y económico por los obreros, LABOR registra también la lucha de diversos sectores sociales organizados cuando por ejemplo se enfrentaron en Tambogrande - Valle de San Lorenzo- el año 91, contra la empresa minera Francesa ARMG que auspició el neoliberal gobierno Fujimorista para explotar una mina a tajo abierta recibiendo el rechazo del pueblo y de los campesino que habían optado por la agricultura en la zona.
    Las medidas neoliberales dadas por el régimen fujimorista y los resultados negativos para salir de la crisis hacían que la población empiece a darse cuenta que la salida de la crisis no estaba por la formula neoliberal. LABOR registra en su No4, la lucha del obrero minero por hacer frente a la política neoliberal que se intentaba aplicar a su sector y que traía consigo, lo que denominaron “la caricaturización de la negociación colectiva” para dejarla al libre mercado, la penalización del derecho de huelga, y la campaña contra los obreros y dirigentes acusándolos de “terroristas”.
    Pero no sólo el sector de los obreros mineros desplegó una lucha abierta contra el sistema neoliberal y el régimen Fujimorista sino también el denominado proletariado metalúrgico el cual: “se encuentra librando una tenaz lucha en defensa de la estabilidad laboral, la vigencia de pactos y convenios colectivos, por aumento de salarios, contra la reducción de personal y vacaciones forzadas en defensa de los derechos conquistados. Numerosas bases se encuentran asumiendo medidas de lucha, principalmente paralizaciones y huelgas. Entre ellas los sindicatos de Nissan Motor, contra el despido masivo, Toyota del Perú contra la reducción de la jornada de trabajo y las “renuncias voluntarias”, Motor Perú contra el despido de 301 trabajadores y el cierre de fabricas, Metal Empresa, Herramientas, Etramsa, Ceper Pirelli por la reposición de su dirigente Alfredo Lagos, Surge, Cobres Laminados, Inresa, Ligold, etc”. (LABOR No5,1991:2).
    En el último número LABOR denuncia en sus líneas los efectos que esta trayendo consigo la aplicación de la receta neoliberal en el Perú, el despido masivo de trabajadores, el cierre de fábricas, pero también pone en evidencia como el sector medianamente organizado del proletariado asume la defensa de su clase frente a la arremetida del sistema con medidas inmediatas de lucha.
    Pero la lucha contra las medidas no sólo tuvieron de parte del estado acciones que buscaron reprimir de manera violenta las huelgas, tomas de locales, marchas, etc, sino que también harán su aparición grupos paramilitares que cumplieron su papel como agentes defensores del sistema económico que el estado implementaba.
    Todos estos indicadores de lucha contra el modelo neoliberal y sus mínimos resultados para las grandes mayorías del país son el contexto de la caída de popularidad del régimen hacia fines del 90, y la emergencia de la lucha de los sectores organizados como el minero, el de construcción etc. Es así que para mediados del año 91,la población (como señala Alberto Adrianzén) empieza a ver la realidad social con diferente óptica:
    “... todos los días, con una puntualidad que envidiarían los británicos, se reúnen en diversos lugares de la capital los sindicatos en conflicto para protestar, no importa que ello signifique poner piedras en las pistas, botar basura, etc, porque de lo que se trata es de rechazar una política económica fundada en la insensibilidad del estado y en ingresos a casi de muerte. Entonces, y a diferencia de los meses anteriores, las demandas sociales aparecen legitimadas.....Estamos tanto ante los signos de agotamiento de un estilo de gobierno y de aspectos significativos de un discurso sobre la crisis, como ante el anuncio de una probable redefinicion de las escena política y social en el segundo año del mandato Fujimorista”.
    LABOR en su última publicación comparte esta imagen del Perú, un agotamiento del modelo neoliberal y la forma como se aplicaba, la emergencia nuevamente de los sectores sociales que buscaban defenderse de la aplicación de una política económica que estaba golpeando sus precarias economías y afectando su propia existencia, LABOR no pudo llegar hasta la instauración oficial de lo que ya había caracterizado como gobierno cívico – militar.
    El autogolpe de 1992 fue el resultado entonces de todo este proceso, con un modelo neoliberal que se empezaba a agotar y que trajo consigo que los sectores sociales dominantes aliados al ejecutivo con el pretexto de medidas fuertes para su lucha contra la corrupción y el terrorismo, ejecutaran un autogolpe que tuvo como único objetivo la aplicación ortodoxa del pensamiento neoliberal, el personaje ejecutor, el ministro de economía de ese entonces Carlos Boloña, es decir uno de los objetivos del golpe de estado de Fujimori, fue la implementación de manera ya publica de un régimen cívico – militar que con mano dura y con “leyes especiales” “ encamine el país hacia el desarrollo”.

    III. CONCLUSIONES
    La década de los 90 para Sudamérica estuvo caracterizada por la imposición de la receta neoliberal y la instauración de regímenes en los gobiernos cercanos a la política del imperialismo norteamericano y la adopción de las medidas económicas monitoreadas por sus órganos internacionales (BM – FMI –Club de París, etc).
    La implementación del neoliberalismo en el Perú tuvo como contexto favorable el clima de crisis económica y social que caracterizó los finales de la década de 1980, con el fracaso del gobierno aprista.

    LABOR como órgano de prensa hace su aparición a inicios de la década de los 90 y permite en sus líneas dibujar un escenario nacional caracterizado por la militarización del campo y ciudad. Advirtió la predisposición de los sectores dominantes nacionales a la receta neoliberal como alternativa para salir de la crisis.

    Asimismo este órgano periodístico pudo advertir el inicio de la ascensión de un gobierno que califico como cívico – militar, por el componente militar que se constituía en el respaldo del régimen. Debemos mencionar que las medidas neoliberales fueron implementadas con el apoyo del sector militar y ante el desgaste durante el primer año de su mandato el régimen preparó la adopción de un autogolpe que solo sirvió para poder ejercer en mayor medida sus medidas neoliberales.

    Finalmente LABOR permite acercarnos a un movimiento obrero ya desarticulado por divisiones internas y la no presencia de una dirigencia que puedas hacer frente a las medidas neoliberales del gobierno y cuando se advertía la existencia de líderes o grupos de obreros de avanzada que iniciaban la lucha contra el sistema estos eran víctimas del régimen que no solo aplicó mecanismos coactivos sino en algunos casos las desapariciones o violaciones de los derechos humanos como queda comprobado en algunos casos con los obreros mineros.


    ANEXOS

    LABOR
    Año 1 – No 1. Lima, Enero /Febrero 1990 Director: Moisés Zarzosa.
    EL PUEBLO NO HA SIDO DERROTADO
    Contenido:
    - Servir al Pueblo (Pag 1): Contiene:
    San Marcos en lucha contra el cierre.
    Pueblo Rimense se queda.
    Mineros en combate.
    Gobiernos Regionales Tutelados.
    FEDIP J.C.M. : Marcha a Palacio de Gobierno el 30 de enero 90
    Se reactiva CITE del Cusco.
    Estudiantes Trujillanos repudian pacto APRA – Aguinaga.
    Fundo Bocanegra contra Aprista Yabar y Secuaces.
    Inmediata Reposición de inspectores Municipales.
    Movimiento Campesino de Huaral y Barranca.
    - Editorial.
    - Avanzada del Movimiento Popular rechaza farsa electoral (Pag 4 –5)


    Gloria eterna a los mártires de CROMOTEX. (pag 5)
    Sindicato Textil Pimafime. Sacar lecciones de su combatividad. (pag.5)


    Federación de Campesinos de Santiago de Chuco. “Nosotros no tenemos nada que ver con los electoreros”. ( pag.5)


    - Liberalismo profascista. (pag.6)


    El combativo FEDIP José Carlos Mariátegui.


    - XIV Muestra Nacional de Teatro. Abrir Nuevos caminos. (pag 7)
    71 años de la conquista de la jornada de ocho horas. El proletariado peruano abre el rumbo a su emancipación. (pag.7)


    - INTERNACIONAL



    Rumania :bancarrota del revisionismo (Pag.8).


    LABOR


    Año 1 – No 2. Lima, Abril 1990 Director: Moisés Zarzosa.
    VOTO VICIADO Y LUCHA DE MASAS.


    - SERVIR AL PUEBLO. (pag. 2)

    Campesinado del norte chico en pie de lucha.
    Proletariado de Tejidos la Unión exige reapertura.
    Trabajadores de Luz y Fuerza en Huelga Indefinida.
    Alcalde Fredemista Morales contra los trabajadores Municipales de San Martín de Porres.
    Rondas Celebran X aniversario en Chota.
    SUTACE – Callao por reinicio de Huelga.
    Alberto Flores Galindo No ha Muerto.
    - EDITORIAL . (pag.3)
    Fascismo o Revolución. (pag 4 –5)
    Lucha de masas y voto viciado . Respuesta del pueblo a la ofensiva derechista y su farsa electoral.


    Miseria del Reformismo.


    - SiderPerú: Reorientar el combate del proletariado siderúrgico. (pag.6)
    Después de un accidente de trabajo (Testimonio de Moisés Quinto: Agosto 1988).
    - CULTURAL (pag.7)
    Yuyachkani: El Mito como evasión.
    Lola Verastegui: Madre, artista y luchadora.
    - V. Lenin: Marxismo Leninismo y reformismo parlamentario. ( pag.8)


    - Reparto de cosa ajena en el mercado de los ladrones (Roque Dalton).

    LABOR


    Año 1 – No 3. Lima, Junio 1990 Director: Moisés Zarzosa.


    Ante el segundo acto de la farsa electoral las masas en lucha responden
    VOTO VICIADO.


    - SERVIR AL PUEBLO (pag.2)

    Minero de San Genaro, Huancavelica, en Lima.



    Movimiento barrial en combate.



    FEDIP J.C. Mariátegui prepara gran marcha.



    Proletariado textil en pie de Lucha.



    Maestros de Santa: Avanzada Clasista en el SUTEP.



    Universitarios en Huacho en pie de Lucha.



    Frenar con las masas secuestros y genocidio contra el pueblo.



    - EDITORIAL



    Voto viciado y alzamiento político revolucionario. (pag.3).



    Prensa Obrera y partido de clase. Mariátegui, propagandista y revolucionario.
    Mariátegui, Clase obrera y partido Proletario.
    - Habla Ever Lázaro, dirigente del SUTE – Ancash. Huelga del SUTEP: bancarrota de Patria Roja y avance del clasismo.

    La lucha es una escuela es una escuela y la victoria hija mayor del sacrificio


    - CULTURAL

    El teatro poético de Vallejo “Obrero, salvador, redentor nuestro”.
    - INTERNACIONAL

    Lituania, Azerbaijan, Letonia Ucrania. Perestroika: Voracidad contrarrevolucionaria del social imperialismo al desnudo.
    LABOR

    Año 1 – No 4. Lima, Mayo 1991 Director: Moisés Zarzosa.
    RECUPERAR LA SIMIENTE MARIATEGUISTA.
    VIVA EL 1ero de Mayo, día Internacional del proletariado.


    - SERVIR AL PUEBLO (pag.2).
    AAHH de “Naranjal” en lucha.
    Estatales: por un congreso democrático representativo y de masas.
    El pueblo de Bellavista impulsa su frente de defensa.
    Tambogrande dice No¡ a la explotación de la mina.

    A.H. Bocanegra fortalece la unidad.
    - EDITORIAL (pag.3)
    En torno a las jornadas de lucha y a la clase obrera: reagrupar las fuerzas de la revolución.
    - Lucha sindical y lucha revolucionaria. Por una táctica de clase para el proletariado minero. (pag.4 –5 )
    - El problema agrario y campesino hoy. (pag.6)
    - Vallejo, militante comunista. (pag.7)
    - Reconstruir el partido proletario (pag.8)


    LABOR
    Año 1 – No 5. Lima, Oct. Nov. 1991 Director: Moisés Zarzosa.
    CONSEJOS OBREROS Y FRENTES DE TRABAJADORES CLASISTAS.
    - SERVIR AL PUEBLO. (pag.2)


    Chimbote: Exitoso movilización y paro de mercados del 9 de octubre desenmascara al APRA – IU.
    Instituto Superior Regional de Celendin, aspiración popular.
    La federación de rondas campesinas de Celendin se fortalece
    Proletariado metalúrgico en pie de Lucha.


    In memorian Melissa.

    - La catástrofe que nos amenaza y como combatirla y enfrentarla con la clase y con las masas. (pag. 3)
    - Luego de la Huelga, hacia donde va el SUTEP. (pag. 4 –5)
    - Agresión gobiernista contra el campesino de Huaura. (pag. 5)
    - Desenmascarar la farsa de la regionalización. (pag. 6 –7)
    - El proletariado siderúrgico y sus tareas actuales. (pag. 8 – 9)
    - Jornadas del 9 y 11: ejemplo de combate proletario. (pag. 9)
    - Federación Minera: Crisis de directiva o crisis de dirección. (pag. 10)
    - Vigencia y proyección de los frentes de defensa. (pag.11)
    Una experiencia de organización y combate popular. (pag. 11)
    - FEDIP “José Carlos Mariátegui” marcha a su II congreso. (pag. 13 – 14)
    - 63 aniversario del P.C. del P. : reagrupar las fuerzas de la revolución y redoblar esfuerzos en la reconstrucción del partido de Mariátegui. (pag.15)
    Sobre la necesidad de una plataforma programática del proletariado y el pueblo. (pag 15)
    - Consejos obreros y la lucha por el poder. (pag. 16 – 17)
    - Reconstruir la identidad revolucionaria de la izquierda. (pag.18 –19)
    - Radiografía de una criminal estrategia imperialista. (pag.20 – 22)
    - Derrumbe de la burocracia revisionista en la URSS. (pag.23).
    - Por una opción proletaria en el arte y literatura. (Pag.24)


    BIBLIOGRAFÍA
    AMOROS, Mario
    2004 La Llama aun esta Encendida. Testimonios sobre la Tortura en Chile. En pagina web: htp/.www.rebelion.org.
    FONTANA, Josep
    1982 Historia. Análisis del Pasado y Proyecto Social. Editorial Crítica. Grupo Editorial Grijalbo. Barcelona.
    1992 La Historia después delfín de la Historia. Reflexiones acerca de la situación actual de la Ciencia Histórica. Editorial Crítica. Grupo Editorial Grijalbo. Barcelona.
    IGUIÑIZ, Javier.
    1991 FREDEMO: Poder Económico vs. Poder Político. En
    QEHACER.No71. Revista Bimestral del Centro de estudios y Promoción del Desarrollo – DESCO.
    LOSTAUNAU MOSCOL, Augusto
    2005 “ ¡Obreros en las Calles......Luchan por sus Derechos¡”. El Movimiento Obrero contra el Neoliberalismo en el Perú del Fujimorato. En.
    2003 “¡Abajo el Neoliberalismo¡”. El Movimiento Obrero y su Lucha contra el Neoliberalismo: Perú 1995–1998. En Supay. Revista de la Asociación Cultural Supay. Año 5 No4.
    PETRAS, James
    2001 Globalización Imperialismo y Clase Social. Grupo Editorial Lumen Humanitas. Buenos Aires – México.
    2005 Hegemonía, Globalización o imperialismo.
    En pagina web: htp/.www.rebelion.org
    RIVERA HERRERA, Luis Alberto
    2002 Hegemonía Imperial: El Nihilismo Posmoderno. La Nueva Historia Conservadora. Revista De Ser Histórico. Año 1No.1. Setiembre. Facultad de Humanidades Universidad Nacional Federico Villarreal. Lima – Perú.
    2003 El Papel del historiador de Ser Histórico en la formación de una conciencia social critica. En Conciencia Histórica. Revista del Circulo de Estudios “ Comunidad Histórica”. Año I, No 1. Noviembre. Facultad de Humanidades Universidad Nacional Federico Villarreal. Lima – Perú.
    RODRIGUEZ, José Eduardo.
    2005 La Nueva Izquierda en América Latina. En: Vórtice. Revista de Ciencia, Política y Arte. Agosto –Setiembre 2005, Lima. Perú.
    TUÑON DE LARA, Manuel.
    1985 El Movimiento Obrero en la historia de España. Edición Sarpe. Madrid. Tomo I.
    VEGA, Cantor
    1997 ¿...Fin de la Historia o Desorden Mundial?. Critica a la Ideología del Progreso y Reivindicación del Socialismo. Ediciones Antropos S.R.L. 2da. Edición. Colombia- Bogotá.
    FUENTES MANUSCRITAS
    Periódicos:
    Labor. Organo del Proletariado Combatiente
    - LABOR. Año 1- No1 – Enero/Febrero 1990.
    - LABOR. Año 1- No2 – Abril 1990.
    - LABOR. Año 1- No3 – Junio 1990.
    - LABOR. Año 2- No4 – Mayo 1991.
    - LABOR. Año 2- No5 – Nov. 1991.